Las recomendaciones de la CIDH son obligatorias

Instamos al Estado costarricense reafirmar su compromiso con los derechos humanos

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Alejandra Nuño 12:00 a.m. 29/06/2011

Las recomendaciones emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) son obligatorias para los Estados miembros de la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH). Si pusiéramos esta obligatoriedad en entredicho, quedarían aún más desamparadas miles de víctimas que acceden al sistema hemisférico de derechos humanos como una última esperanza para obtener justicia y reparación por los agravios infligidos.

Por ello, preocupan profundamente los señalamientos de algunos diputados costarricenses en el contexto del cumplimiento de las recomendaciones en el caso conocido como fertilización in vitro. Se ha dicho que la decisión adoptada por la CIDH al declarar que Costa Rica ha violado varios derechos protegidos por la CADH es una intromisión a la soberanía nacional y, por tanto, no solo se cuestiona la facultad de este órgano internacional para ordenar al Estado de Costa Rica que reforme su legislación, sino que se señala que sus decisiones no son obligatorias.

A ello se suma la declaración del canciller René Castro, en el contexto de la pasada Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), sobre la necesidad de reformular los mecanismos de la CIDH para que deje de funcionar “como una fiscalía” y trabaje más como un “órgano informante y neutral”.

Protección de derechos. En su trabajo de representación de más de 11.000 víctimas ante el Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) ha conocido de primera mano cómo la CIDH ha jugado un papel fundamental en la protección de los derechos de los habitantes del Continente. Asimismo, ha sido testigo de la tradición de apoyo a las instancias interamericanas de derechos humanos que ha desempeñado Costa Rica.

Para citar algunos de muchos ejemplos, la CIDH ha protegido los derechos a obtener justicia de los familiares de las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos; el derecho de las personas que viven con VIH-sida a tener acceso a medicamentos, tratamiento y atención médica; los derechos de los pueblos indígenas al respeto a su cultura y sus tierras; los derechos de las mujeres, niños y migrantes a ser tratados sin discriminación; el derecho de las personas privadas de libertad a no ser víctimas de maltratos y tortura, entre muchos otros.

Además, fue una de las primeras instancias que se refirió a la desaparición forzada de personas y a la inaplicabilidad de leyes de amnistía y figuras como el fuero militar, que fomentaban la impunidad en distintos países.

Asimismo, conoció de casos históricos, como el asesinato de monseñor Romero y de los seis sacerdotes jesuitas en El Salvador. Más importante aún, a través de la Comisión Interamericana se conocieron en primera instancia las desapariciones de los ciudadanos costarricenses Francisco Fairén Garbi y Yolanda Solís Corrales, y la violación a los derechos humanos del periodista Mauricio Herrera Ulloa, antes de que ambos casos fueran sometidos a la Corte Interamericana.

Compromiso costarricense. Costa Rica fue el primer Estado que ratificó la CADH, también conocida como “Pacto de San José” porque fue en esta ciudad en la que se adoptó este instrumento. Desde ese momento y mediante un acto soberano de ratificación realizado el 8 de abril de 1970, se comprometió a cumplir con todas las disposiciones del tratado.

La propia Convención Americana establece en su artículo 33 que la CIDH es uno de los órganos competentes para supervisar su cumplimiento por parte de los Estados. Es evidente, entonces, que, a partir de la ratificación de este tratado, Costa Rica se obligó a cumplir con las decisiones de este órgano.

En igual sentido, la Corte Interamericana ha señalado que, en virtud del principio de buena fe, “si un Estado suscribe y ratifica un tratado internacional, especialmente si trata de derechos humanos, como es el caso de la Convención Americana, tiene la obligación de realizar sus mejores esfuerzos para aplicar las recomendaciones de un órgano de protección como la Comisión Interamericana”.

Hace poco más de un mes, el canciller René Castro señaló que la elección del Estado costarricense como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU evidenciaba “el reconocimiento a la trayectoria, credibilidad y prestigio de Costa Rica en el ámbito internacional, y su consistencia en la defensa y protección de los derechos humanos”.

No obstante, las declaraciones contra las funciones de la CIDH parecerían ser opuestas a esa tradición. Por el contrario, minan la credibilidad de la Comisión y desestiman las obligaciones estatales en materia de derechos humanos.

En atención a ello, instamos que el Estado costarricense –a través de sus más altas autoridades– recapacite en su posición y reafirme su compromiso con la defensa de los derechos humanos y el respeto a las decisiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Alejandra Nuño. Directora regional para Mesoamérica del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL)

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Edgar Manuel chacon Lizano 18:40 29/6/2011

Correcto estas decisiones NO son obligatorias, sólo recomendaciones. Además según la línea del articulista no debería decir nunca más "derechos humanos"(es lo que ha salvaguadado Costa Rica que es la vida), sino "derechos de la persona humana" es una tesis abortista 100% pero es la forma de presionar por la aprobación de la FIV.

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keneth gonzalez m. 15:27 29/6/2011

Veo que algunos se tragaron el cuento de la articulista, visiten la pagina de la CIDH, en ella se describen claramente sus funciones. Lo que hace son solo recomendaciones, y son no vinculantes, por eso se llaman recomendaciones. Esta muy claro en la pagina.

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Ana Gonzalez Rivera 15:19 29/6/2011

Si Costa Rica al momento de firmar el tratado se obligó a cumplir con su contenido es evidente que también se obligó a cumplir con las decisiones de los órganos encargados de supervisar su cumplimiento. Es increíble que con la trayectoria que tiene Costa Rica en materia de derechos humanos esto esté siendo puesto en duda.

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Mario Favalli 14:47 29/6/2011

Pregunto, ¿qué sentido tiene la Comisión Interamericana si los Estados no deben seguir sus recomendaciones? No importa si se llaman "recomendaciones" o no, el derecho internacional está para ser cumplido, y la comisión es uno de los órganos instiuídos para garantizar su aplicación. Justamente por eso - porque debe ser acatado lo que diga la CIDH - es que una Corte puede examianr el caso si no lo hace.

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Javier Moya 14:09 29/6/2011

si claro... y nicaragua no esta en obligacion de acatar la resolucion de la corte de la haya? una cosa son leyes internas de cada pais, y otra que esas leyes esten por ensima de los derechos humanos y leyes vigentes en el resto del mundo, si lo que proponen es un caos mundial, donde cada quien se gobierne sin importar los derechos internacionales, entonces mejor busquen a gadafi, hussein,Ortega, Chavez... de presidente para la proxima eleccion!!!

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